¿Cómo te preparas para el examen práctico?

Sumario

  1. La metodología de enseñanza de las prácticas
  2. Qué te vas a encontrar en el examen
  3. Previsiones para futuros exámenes de la DGT

En pocos años, la formación vial de conductores ha experimentado numerosos avances tanto en la teoría como en la práctica, ya que además de los cambios en la forma de realizar el examen teórico, se ha replanteado la metodología del examen práctico propiamente dicho, para asemejarse lo más posible a la realidad a la que se enfrentarán los futuros conductores su vida como conductor y las leyes de seguridad vial. Pero, ¿qué necesitas saber a la hora de afrontar y aprobar tu examen práctico en la DGT? 

La metodología de enseñanza en las prácticas

¿En qué van a consistir mis clases prácticas y cuáles serán las nociones que aprendarás para aprobar el examen de la DGT? Las principales competencias que tu profesor/a de conducir te enseñará en tus clases prácticas son:

En primer lugar, aprenderás algunas nociones mecánicas como puede ser identificar y aprender la colocación de la batería del coche, líquidos, la rueda de repuesto, etc, simplemente a modo informativo. 

A continuación aprenderás el manejo del vehículo; adquirirás habilidad con los mandos y medidas del vehículo mientras circulas con él. En esta etapa, tu atención estará más centrada en el propio manejo del coche que en la circulación y sus normas. Básicamente tu misión en esta etapa será concertarte en la técnica del coche, mientras sigues las instrucciones de circulación de tu profesor/a.

Conductor aprendiendo a conducir para presentarse al test.

En segundo lugar, y una vez que ya has aprendido a conducir con una técnica más ágil en cuanto al manejo del vehículo, se te pedirá que empieces a fijarte en las señales de tráfico de tu alrededor y que pongas en práctica todo lo que aprendiste en el Teórico: incorporaciones, STOPS, etc. En definitiva, tu misión en esta segunda etapa será coordinar el manejo del coche con las normas de circulación vial. 

Tu profesor/a en esta fase ya te irá dando consejos y “tips” para aprobar el práctico, como por ejemplo: detener el vehículo dos veces en los STOPS, no pegarte al lado derecho de la vía, prestar atención a las señales, etc.  

En ambas fases, circularás tanto por poblado como fuera de él, es decir: al principio conducirás por calles de tu ciudad o pueblo relativamente sencillas para un principiante y posteriormente tu profesor/a te llevará a calles o carreteras que suelen ser las del examen práctico y esencialmente más complicadas con el fin de entrenarte para el día del examen.

Qué te espera el día del examen

El examen práctico de conducir consta de aproximadamente 30 minutos, los cuales se dividen en dos partes:

1. Conducción autónoma (10 primeros minutos) donde se te pedirá que circules por la ruta que prefieras. Sin embargo en ocasiones el examinador/a puede pedirte que conduzcas por la ruta que elijas pero que te dirijas a determinada dirección que puede ser a una ciudad o carretera cercana, etc. En definitiva, “conduzca por donde lo estime pero en dirección a…”.

2. Conducción dirigida (los siguientes 20 minutos): en esta parte, tendrás que seguir las directrices del examinador/a. Por ejemplo, es en esta parte donde te pedirá que estaciones el coche.

Conociendo esto, ¿según qué criterios te van a evaluar en el examen práctico? Principalmente por estos:

  1. Comprobaciones previas

Es el primer punto del examen, donde el examen te podrá preguntar al alumno cualquier cuestión sobre mecánica o funcionamiento del vehículo (comprobación de aceite, presión de neumáticos, líquido anticongelante, etc). Estas preguntas no suelen tomar demasiado tiempo y no siempre se pero es posible que hacen pero es posible que el examinador las haga, por ello, es muy importante conocer estos conceptos.  

  1. Instalación y acomodación del vehículo

Son todas aquellas acciones de debemos hacer al entrar en el vehículo y previas a la conducción: colocación de espejos retrovisores, asientos, etc.

  1. Comenzar a circular

Empezar a circular con el vehículo. Truco: recuerda las siglas RSM: mirar por el retrovisor, señalizar previamente y por último, realizar la maniobra. ¡Y recuerda! Deben facilitarnos la incorporación pero no tenemos preferencia.

  1.  Progresión normal

Básicamente es la evaluación de la circulación que hagamos con el coche en general, es decir, el examinador evaluará según criterios como: respetar las distancias laterales, frontales y traseras, si nuestra velocidad es apta según el tipo de vía, si no perdemos nuestra capacidad de observación y si nos anteponemos a posibles obstáculos e imprevistos, si nos incorporamos correctamente a los carriles y no realizamos la maniobra de manera brusca sin respetar a los demás vehículos, intersecciones, adelantamientos, cambios de sentidos, paradas y estacionamientos, obediencia a las señales, manejo en general del vehículo,  etc. 

Con todo ello, lo más importante en este prueba es la integridad física tanto de los ocupantes del vehículo examinado, como el del resto de los vehículos que circulan. Cualquier infracción del alumno/a que obligue al profesor/a a intervenir se considerará un fallo eliminatorio grave y se suspenderá al alumno/a.

Profesor de conducir enseñando a alumno.

¿Cómo se categorizan los fallos que el alumno/a podría cometer el día del examen en tráfico?

  • Faltas leves: son fallos que no suponen obstáculo ni peligro. Se puede suspender con una acumulación de 10 faltas leves. 
  • Deficientes: Suelen suponer obstáculo. Se suspenderá con un cúmulo de 2 faltas deficientes durante el examen.
  • Eliminatoria: Suelen suponer peligro. Se suspende con 1 falta eliminatoria.
  • También se considerará suspenso al candidato/a con la combinación de 5 fallos leves y 1 deficiente. 

3. Previsiones para futuros exámenes de la DGT

Con respecto a criterios de evaluación futuros, la DGT se plantea incorporar al examen práctico:

 -Evaluar la conducción nocturna ya que, efectivamente se requieren de ciertas capacidades para conducir de noche.

-Conducción mediante GPS, con una ruta previamente definida por el examinador para evaluar la capacidad y pericia del alumno/a al volante mientras sigue las instrucciones del navegador, ya que se considera que su uso hoy en día es lo suficientemente habitual como para que se incluya en el examen y además permitiría al examinador limitarse a evaluar la conducción del candidato/a. 

Sin embargo, y aunque estas opciones están planteadas, la DGT todavía no ha incluido estas dos nuevas normas para el práctico en tráfico.