¿Por qué conducimos por la derecha?

La mayoría de países conducen por el lado derecho de la carretera, incluido España. Pero aquí no siempre se condujo por la derecha, sino que hubo varias circunstancias que hicieron que poco a poco el sentido de la circulación cambiara de lado.

Te sonará que en Reino Unido se conduce por el lado izquierdo de la carretera, como pasa en otros países del mundo, aunque son la minoría. Circular por el otro lado de la vía implica que el tránsito también es diferente y que si vas a visitar algunos de esos países te encontrarás con que el volante está en el otro lado del coche también.

Vamos a ver cómo llegaron los cambios a España y qué implicaron en el tráfico y la seguridad vial.

Índice:

Historia en España de conducir por la derecha

A principios del siglo XX en Madrid se conducía por el lado izquierdo de la vía, mientras en Barcelona ya se conducía por la derecha. Para estandarizar la conducción por toda España, en 1924 se aprobó una ley en España que decretó que la circulación debería ser por la derecha y así se estableció en todo el país.

Antes de esta ley, fue Napoleón quien impuso la circulación por el lado derecho. Esto cambió el lado de la circulación que habían establecido los romanos, quienes iban por la izquierda porque necesitaban la mano derecha para llevar espadas.

Otro factor importante que contribuyó a llevar la circulación a la izquierda fue la producción de los vehículos Ford en Estados Unidos. En los coches que produjo Henry Ford, el volante estaba a la izquierda, lo que llevó a que en Estados Unidos se popularizara la conducción por la izquierda.

Después de la Segunda Guerra Mundial, en la Convención de Ginebra en 1949 se obligó a elegir sentido de la circulación en los países de la Unión Europea, marcándolo en la derecha. Aunque países como Gran Bretaña lo dejaran a la izquierda.

Circular a una velocidad adecuada por el lado derecho.

¿Cómo se usa el sentido derecho de la vía?

Desde entonces las normas de circulación de la DGT han estado adaptadas al lado derecho de la circulación. 

Como norma general, en vías interurbanas se debe usar el carril derecho de la calzada, dejando los carriles izquierdos para circunstancias como adelantar o girar hacia la izquierda. Aunque en vías urbanas, dentro de ciudades, pueblos, etc. se puede circular por el carril que más convenga al destino del conductor, con excepciones, por supuesto.

También el adelantamiento se debe hacer por el lado izquierdo salvo excepciones y mantener la dirección con el volante en el lado derecho de la vía, siempre atendiendo a las normas específicas de velocidad en las carreteras para cada tipo de vehículo.