¿Qué hay que saber sobre la distancia de seguridad y el tiempo de reacción?

En la carretera, los factores velocidad, distancia y tiempo están ligados de una forma mucho más intensa de lo que se puede llegar a pensar. Basta con entender que, a mayor velocidad, mayor será también la distancia recorrida por el vehículo tras realizar un frenado de emergencia y menor el tiempo que se dispondrá para reaccionar.

Por ello, dentro de la relación de estos tres factores se deben tener en cuenta aspectos concretos vitales para una buena y segura conducción.

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Distancia de reacción

El primer concepto que hay que tener claro es el de la distancia de reacción. Por esta se entiende aquella que el vehículo recorre hasta que el conductor es consciente de que debe frenar.

No se debe pensar que la reacción humana es instantánea. Al contrario, lo normal es que pase un tiempo comprendido entre 0,5 y 1 segundo en el que el vehículo seguirá rodando a la misma velocidad. El tiempo se puede incrementar por el estado físico y mental del conductor.

Si este tiempo parece poca cosa, solo hay que recordar que en un segundo y a velocidad de 90 km/h, un coche medio recorre 25 metros, una distancia que puede ser mayor de la que nos separa del peligro que obliga a frenar.

Distancia de frenado

Una vez que el conductor reacciona y pisa el freno, el vehículo no se detiene de forma instantánea. El espacio necesario para que el coche o la motocicleta se detenga por completa es la distancia de frenado.

Aquí influyen factores como el buen estado de los frenos, el peso del vehículo, la carga que este lleve, la velocidad o el estado de la calzada. Si seguimos con el ejemplo que antes pusimos, el de un vehículo circulando a 90 km/h, la distancia de frenado será de unos 40 metros aproximadamente.

Esto en un suelo completamente seco y en buenas condiciones. Si la carretera se encuentra mojada o las condiciones de su superficie no son las mejores, la distancia puede llegar a ser de 150 metros conduciendo a esos mismos 90 km/h.

Controlar la distancia en el vehículo

Distancia de detención

Esta distancia es la que se recorre hasta que el coche se detiene. Es decir, es la suma de los dos conceptos que hemos explicado antes, la distancia de reacción y la de frenado.

Si volvemos a servirnos del ejemplo del coche que circula a 90 km/h, en el mejor de los casos, aquel en el que el conductor está atento y en el que la carretera se encuentra en óptimas condiciones, la distancia total será de unos 65 metros.

Pero si las condiciones no son las mejores, esta distancia puede irse a casi los 200 metros sin la menor duda.

Distancia de seguridad

Teniendo todo lo anterior en cuenta, salta a la vista que velocidad, distancia y tiempo son factores que se alimentan los unos de los otros durante la conducción. Para evitar accidentes por las variables que antes hemos analizado, durante la conducción se debe respetar la llamada distancia de seguridad.

Esta indica el espacio que hay que guardar con el vehículo que llevamos delante para minimizar el riesgo de accidente en caso de tener que frenar bruscamente. La distancia de seguridad, siempre en un suelo en buenas condiciones, deberá ser de por lo menos 50 metros.

A mayor velocidad, mayor debe ser también la distancia de seguridad guardada. Por regla general, la DGT acepta que la distancia adecuada es la que se recorre en 3 segundos, aunque esto puede variar dependiendo de muchos factores.

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